Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2011.
El esclavo como medida de energía
(…) cierto amigo me comentó que la esclavitud no se había abolido porque hubiera una serie de poderosos hombres buscando el bien de los demás. (…) fue porque tener esclavos era más caro que tener gente trabajando con salario. (…) Yo voy a argumentar que realmente es así energéticamente. (…)
No os perdáis el resto del artículo en el que inventando una unidad de potencia, el esclavo, nos ayuda a comprender las magnitudes de energía que consumimos (en realidad, potencia). Muy didáctico.
Energía y nacionalidad: el caso de Repsol
Son curiosas y para reflexionar, las cuestiones relativas a la nacionalidad y las empresas privadas en el sector energético.
El caso más reciente y, actualmente en evolución, es el de Repsol. Sacyr (constructora española) ha llegado a un acuerdo con la empresa estatal mexicana para unir sus acciones y tener voz única (y más poder de decisión que si fuesen por separado) en el consejo de dirección de Repsol. Sacyr tiene el 20% de las acciones y Pemex, casi el 5%, aunque ha anunciado que va a llegar casi al 10%. Casi un 30% entre las dos. A las puertas de la obligación de hacer una OPA por el total del capital.
Y ahora, el ex-presidente español Felipe González (y ahora consejero de Gas Natural), reclama al Gobierno que la "españolidad de Repsol no está garantizada". Es una empresa privada... ¿estuvo alguna vez garantizada? ¿es lógico y/o importante defenderla? ¿y si lo es para el caso de empresas energéticas, no sería más lógico que fueran estatales?
Mientras tanto, el debate en México es el contrario... que la sindicación de las acciones Pemex con las de Sacyr (española, recordad) puede diluir el poder de decisión de esta compañía mexicana. Esta sí, estatal.
Y por último, los argentinos... que Repsol es en realidad Repsol-YPF y esta segunda pata es una antigua empresa privatizada en la cual el gobierno argentino mantiene una acción de oro.
Para completar algunos datos informativos del caso: Competencia ha dicho que no tiene nada que opinar en la operación, Gas Natural ha solicitado a Competencia personarse y el Gobierno español ha pedido que le dejen en paz, que ni pincha ni corta en el asunto.
Sospecho que no se tienen claros algunos conceptos, como que una empresa privada, más si es multinacional, va a mirar por sus propios intereses, no por los nacionales del país donde tiene su sede central y paga sus impuestos. ¿Tiene sentido defender la nacionalidad de dicha compañía? Y si consideramos que el sector energético es estratégico y queremos que todas o algunas compañías velen por los intereses nacionales, entonces, quizás nos deberíamos cuestionar las privatizaciones en dicho sector. Lo que no se puede es estar en misa y repicando.
Esas lentas Smart-Grids
Tenía ganas de recuperar el tema de las Smart-Grids, ahora que la vorágine energética de Fukushima había engullido cualquier otra información energética (hoy, además, los franceses la lían en una planta de residuos nucleares) y la crisis económica devora cualquier otra información.
Parece que ya no están tan de moda esas redes que nos iban a abrir a un nuevo mundo energético maravilloso. No voy a negar que yo no escribiera sobre ellas y que a mí también me sumergió su componente apasionante, pero tampoco voy a ocultar que era un tanto escéptico (o incluso negacionista) sobre algunos de los logros futuros que le atribuían a las Smart-Grids.
La excusa para volver a sacar el tema ha sido un artículo de hace unos días de un columnista norteamericano que pone de manifiesto la lentitud en el desarrollo de las famosas redes inteligentes, incluso cuando ya están instalados los medidores inteligentes:
That’s because, to do its magic, the smart grid requires smart utilities, smart regulators and, most of all, smart customers.
La razón de que no se hayan desplegado las redes inteligentes es por las compañías eléctricas, por las entidades de regulación y, sobre todo, por los usuarios. ¿Es una razón, una excusa o buscar un culpable?
Personalmente me parece una crítica injusta. Me suena a una huida hacia adelante para mantener la ilusión . Mi escepticismo hacia las exageradas bondades que se le atribuían a las Smart-grids era precisamente por eso: a esa tecnología se le otorgaban unas posibilidades que eran dificilmente aprovechables, ya sea por razones culturales, sociales, empresariales o tecnológicas.
Y no soy precisamente un visionario. Creo que se veía venir.
El torio y los grandes saltos
Enésimo columnista energético que anuncia la enésima posible panacea energética: esta vez le toca a la energía nuclear con torio.
¿Es el torio el salto energético más grande desde el fuego? Posiblemente...
Veremos...
Visto en el recomendable agregador The energy collective.
Publicidad de tecnología nuclear

Nunca lo había visto: dos anuncios de tecnólogos nucleares en una revista de las que estoy suscrito. En este caso Power Engineering.
Fukushima ha cambiado muchas cosas en el mundo nuclear, quizás no tanto desde el punto de vista tecnológico, aunque sí desde el punto de vista de nuestra psicología colectiva.
Quizás estos dos anuncios son un síntoma de la necesidad de recuperar la credibilidad; las referencias a la Fukushima son claras.
Uno de ellos Westinghouse pone de manifiesto las bases de diseño de su AP1000: uso de la gravedad en detrimento de sistemas activos que requieran alimentación eléctrica. ¿Quién no recuerda que uno de los problemas de Fukushima fue la falta de alimentación eléctrica en los sistemas de refrigeración?
El otro es incluso más explícito. Areva (fabricante del EPR) nos dice: “Desde el 11 de marzo, muchas cosas han cambiado (…)”. Por si acaso estáis despistados, esa es la fecha del terremoto de Japón que provocó el tsunami y que inició el accidente nuclear.
Universos paralelos
Deben de ser cosas de la física cuántica que, a escalas nucleares, permite varios estados al mismo tiempo:
Cinco Días: El CSN considera adecuado el nivel de seguridad de las nucleares españolas
Público: Cinco centrales no cumplen los requisitos frente a seismos
Ecologistas en Acción: Las pruebas de resistencia en las nucleares no han sido nada exigentes
Como siempre, lo mejor es ir a la fuente, en este caso, el CSN.
Siemens lo deja
La noticia ha ocupado titulares importantes en secciones informativas del sector de la energía: Siemens abandona completamente el negocio nuclear.
Puede parecer que es una noticia de mucha relevancia para el mundo nuclear, como si fuese un indicativo del declive de la industria nuclear post-Fukushima... no corramos tanto.
Siemens es uno de los grandes de la industria energética pero ¿de la nuclear también? Pues no tanto y, de hecho, no tiene ningún reactor nuclear en comercialización como sí lo tienen Westinghouse o Areva.
Hace unos años, Siemens tenía una alianza tecnológica con Areva para el desarrollo del reactor EPR de la compañía francesa. Tras los problemas en el proyecto de Olkiluoto -no tengo claro si debido a ellos- hubo una ruptura poco amistosa que le costó "un poquito" a Siemens. Así que se buscó otra novia, la rusa Rosatom, para el desarrollo de un nuevo reactor.
Sin embargo, la relación no ha terminado en boda, porque Siemens lo deja antes de finalizar el desarrollo. Estando varios pasos por detrás que sus competidores, que ya tienen reactores en comercialización, tras el desastre de Fukushima que, como poco, va a hacer que muchos inversores se lo piensen dos veces, en especial en estos tiempos de escasez financiera, y con el mercado natural de Siemens, Alemania, parado en seco en lo que se refiere a las centrales nucleares, posiblemente Siemens ha hecho lo más lógico para muchos: bajarse del carro.



