Hace ya un tiempo que no sale a la palestra ningún "dirigente cultural" para hablar de "piraterías" y otras tropelías a la propiedad intelectual. Como ya
está aprobada la ley, posiblemente no hace falta hacer lobby... lo hecho, hecho está. Pero me quedé con las ganas de hacer una pregunta a algún responsable de una de las sociedades de gestión de derechos de autor:
"¿Cómo afrontan las sociedades de gestión de derechos de autor esta nueva época en la que, gracias a las nuevas tecnologías de información, todos estamos en condiciones de ser autores, independientemente de las editoriales o las propias sociedades de gestión de derechos?"
La pregunta no va con sarcasmo. Suele ser muy típico; hacer una pregunta a estas personas, buscándoles las cosquillas. Como ellos ya se huelen por donde va (se ve a la legua) saben evadirlas o ya tienen las respuestas pensadas. No, yo no voy por ahí. A mí me interesa saber lo que opinan, ya que yo también soy autor y ellos se suelen erigir como defensores de todos los autores. Aún cuando yo no soy uno de sus asociados. Pero empecemos por lo primero:
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-- "
gracias a las nuevas tecnologías de la información". Este es el punto que da inicio a la "nueva época". La
SGAE en particular suele argumentar que las empresas de tecnologías de la información no ganarían dinero si no fuera porque hay autores que crean. Estoy de acuerdo (sí, lo reconozco). Pero continuan diciendo que esto es por lo que los autores tienen derecho a una parte de los beneficios de esas empresas, y con esto justifican el famoso
canon digital. Puede que no sea
el argumento jurídico y legal, pero es uno de los
argumentos sociales. Y aquí es donde discrepo y lo demostraré con un ejemplo en mis propias carnes: Yo soy un autor que crea y publica (en este blog) y gracias a ello, hay gente que entra en mi blog, genera tráfico y beneficios (supongo) a
Blogia, que es el servicio de blogs que utilizo. En ese sentido, Blogia y las compañías de internet me "deben" y yo podría ser merecedor de una parte de sus beneficios. Sin embargo, yo publico gracias a Blogia y a esas mismas compañías de internet, ya sea porque me suministran un servicio de acceso a internet o porque alojan otros contenidos e informaciones de las cuales me nutro para poder "crear". ¿Quién debe a quién? Todos debemos a todos, así ha sido siempre en la historia de la humanidad: el cortador de árboles "debe" al artesano por haberle fabricado el hacha, que a su vez "debe" a mismo cortador por haberle suministrado la madera para hacer el mango. El uno sin el otro estarían perdidos. La tecnología sin contenidos y los contenidos sin tecnología para crearlos o distribuidos se deben mutuamente y justificar un canon me parece enormemente peligroso, ya que ese mismo argumento podría ser trasladable a otros aspectos de la vida económica.
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-- "todos estamos en condiciones de ser autores". Una de las razones para crear una asociación es crear un grupo de influencia (de presión, lobby) organizado. Y las sociedades de gestión de derechos de autor también. Pero, el peso de estos "movimientos sociales", dependerá de sus "contactos" y, sobre todo, de su respaldo. La SGAE lo ha esgrimido muchas veces... representa a unos 80.000 autores. Y yo me pregunto ¿sólo? Porque, legalmente, en este país somos 40 millones de autores y, de ellos ¿cuántos ejercemos de autores? ¿cuantos creamos y publicamos? ... somos muchos, por ejemplo, yo, que no soy socio de la SGAE, por cierto.
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Y vuelvo a recordar la pregunta (en versión reducida): "¿Cómo afronta la SGAE esta nueva época en la que gracias a la tecnología todos somos autores?"
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Ideas inconexas que se me pasan por la cabeza:
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>> ¿Están considerando redefinir el concepto de "autor"? Quizás la nueva definición sólo incluya al "autor profesional asociado a la industria editorial"... el que cobra dinero y produce beneficios a la industria.
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>> Las empresas de tecnología de la información no son unas hijas de la caridad, lo sé, y las sociedades de gestión de derechos están aprovechando esto para "criminalizarlas", pero yo (y muchos más) publicamos y distribuimos nuestra obra gracias a ellos. Por lo que, a mí y a muchos otros, no nos conviene la estrategia que están desarrollando estas sociedades.
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>> Las sociedades de gestión de derechos se están erigiendo como representantes de los autores, cuando sólo representan a una pequeña parte. Es más, por la información que he leído, dentro de su organización no contemplan la posibilidad de autores como yo... Insisto: ¿será que no somos "autores" según su definición?
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>> Yo tengo claro que puestos a ser exigente en el "¿quién debe más a quién?", yo debo más a Blogia (por ejemplo) que lo que Blogia me debe a mí. Seguramente, a unos cantantes de éxito, es posible que el balance sea al revés (las empresas tecnológicas les deben más a ellos que ellos a esas empresas), pero la ley está para todos, tanto los cantantes de éxito, como los pintores, como los escritores, ya sean digitales como de papel. Ya sean autores que se auto-editen, lo hagan a través de empresas editoriales o cooperativas de autores.
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Me pongo a ver mi experiencia y no tiene nada que ver con la idea de "autor" que tienen o defienden las sociedades de gestión.
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1.- Mi motivación es la afición. Ni ganar dinero, ni tener un plato de huevos fritos, ni hacer un super-contrato editorial, ni producir beneficios a ninguna empresa. Simplemente: me gusta el sector de la energía y me gusta hablar sobre él.
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2.-
Mi base es la disponibilidad de información. Cojo información de mi experiencia, de mi trabajo, de las revistas a las que estoy suscrito, de los blogs o webs que leo. Lo paso por la batidora de mi cabeza y creo... hago de autor. Es lo que algunos llaman "
espíritu de bricoleur".
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3.- Mi herramienta es la facilidad de publicación. Es fácil, es barato, es accesible y es posible gracias a las empresas que desarrollan las tecnologías de la información.
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4.- Mi fuerza es la distribución libre. No se trata de que yo tenga que hacer algo para llegar a todos y cada una de las personas. Yo he publicado fácilmente y otros pueden leerme, comentarme, opinar sobre mí o escribir de lo que yo he escrito. Importante: "escribir de lo que yo he escrito". Si esto no fuera posible, yo no sería nada. Yo no pinto casi nada en esto de la blogosfera, pues sin eso, ni si quiera llegaría al "casi nada".
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Sin estos puntos, habría un autor menos en este planeta. Quizás en el futuro pueda ganar dinero de mi obra y producir beneficios a través de publicidad o publicar un libro, pero estos 4 puntos serán siempre la llave de mi hipotético éxito como autor. Y lo curioso es que la sociedad que se supone que tiene que defender a los autores, niega uno de ellos (1), busca ilegalizar dos (2 y 4) y criminaliza a las empresas que favorecen otro (3).
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Conclusión: no me siento representado... de hecho, no me puedo sentir representado por una asociación que sólo representa a 80.000 autores.
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Respuesta fácil: asóciate y lucha por cambiar las cosas desde el interior.
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Contra-respuesta: Para cambiar las cosas, yo tendría que tener voz y voto... cosa que no podría llegar a tener nunca, por que estoy seguro de que no llego al mínimo de ventas necesario para tener derecho a ello. Esa sociedad de defensa de los autores me niega el derecho, en la práctica, de participar en ella. Y yo también soy autor.
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Y me pregunto: ¿qué pasaría si unos cuantos blogueros crearamos una sociedad de gestión de derechos de autor? Por supuesto, con las normas, licencias y permisos de uso adecuados para ello, que nos favorezca y nos defienda... ¿Y si esa sociedad, legalmente constituida, reclamase la parte del pastel del canon digital atendiendo al número de visitas que recibe sus autores? ¿Y si se presentase ante el
Ministerio de Cultura soportado por más de esos 80.000 socios y exigiese otro tipo de legislación sobre propiedad intelectual? ¿Y si...?
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Actualización 21:20
He corregido algunas erratas y añadido algunos enlaces. Perdonad que no haya marcado los cambios, pero no me han parecido sustanciales y creo que los tachones pueden entorpecer la lectura.
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Actualización 08/09/06
Creo que la pregunta que hacía al principio se tiene que ampliar, de tal forma que quedaría así:
"¿Cómo afrontan las sociedades de gestión de derechos de autor esta nueva época en la que, gracias a las nuevas tecnologías de información, todos estamos en condiciones de ser autores, independientemente de las editoriales o las propias sociedades de gestión de derechos? ¿Cómo encaja, por ejemplo, un autor de blogs en el actual panorama de sociedades de gestión de derechos y, en particular, en la SGAE?"
Si alguien tiene la oportunidad de hacerla, se lo agradecería.