¿Son las redes de conocimiento adecuadas para afrontar los próximos retos energéticos?
Endesa ha montado el enésimo portal que pretende crear una comunidad: Twenergy. No sé si es oportunista, adecuado, marketing o una estrategia brillante. El caso es que ahí está y como no podía ser de otro modo, la energía es el nexo común de esta futura/supuesta comunidad y la aplicación práctica, intercambiar y fomentar el ahorro energético.
La iniciativa me lleva a reflexionar sobre la pregunta con la que inicio el post, pero los caminos pueden ser muy variados. A mí me ha llevado por uno, pero animo a que cada uno comente/escriba sobre el que le sugiere.
Hoy más que nunca, hablar de redes implica hablar de una arquitectura distribuida en la que pueda haber nodos de mayor o menor peso pero en los que ninguno es imprescindible para mantener la consistencia y el funcionamiento de la red.
Internet ha favorecido la difusión de las redes descentralizadas enfocadas al intercambio de información y conocimiento en todos los campos. Sin duda, también entre personas interesadas por la energía. ¿Se han creado verdaderas comunidades de conocimiento entorno a la energía? Pocas, anecdóticas y, de forma efectiva, escasamente relevantes. Blogs, foros y webs para debatir sobre energía pero ¿cuántas para construir y/o montar sistemas de generación? ¿Cuántos de los que participan en estas redes finalmente los montan? Los hay, por supuesto, pero en un porcentaje muy pequeño.
Demos la vuelta al enfoque. Fijémonos en las redes energéticas, que con un paso muy tímido se está acercando un poquito a una arquitectura descentralizada con las archimentadas redes inteligentes (smart grid, en inglés). Y digo lo de tímido porque, seamos realistas, dependemos muchísimo de las grandes centrales y por lo tanto, las redes energéticas/eléctricas distan bastante de ser ese modelo en el que “ningún nodo es imprescindible para mantener la consistencia y el funcionamiento”. Básicamente, dependemos de varios (muchos) nodos importante, es decir, una típica arquitectura descentralizada de acuerdo con la teoría de las redes (la tercera en cuestión es la "centralizada", como se podrá deducir)
Los sistemas energéticos no son un plug-and-play y distan mucho de serlo. Alcanzar el nivel de la informática en “poder-usarse-sin-tener-ni-idea” está lejos y creo que es muy difícil de conseguir para cualquier tecnología (excepto para la informática). No sé si en el sector energético se llegará a alcanzar. Conclusión: Actualmente necesitamos ser usuarios conocedores de la tecnología, super-usuarios o usuarios avanzados (acuñad el nombre que queráis)… y no lo somos.
Es más, el negocio energético es eso, un negocio. No es un mero intercambio de datos y de información, así que no sólo hay que saber de cuestiones técnicas (construcción, mantenimiento) sino también de cuestiones económicas y ¡ojo! de cuestiones legales… que en el sector energético hay mucho y no por casualidad: si te equivocas, te puedes electrocutar. Con internet, como mucho, se te cae la conexión.
En este contexto, se me ocurre que una red de conocimiento que difunda y comparta la información técnica, económica y legal puede ser fundamental para que un número suficiente de consumidores domésticos pasen a ser también generadores y se avance, de forma más decidida, hacia una arquitectura más descentralizada.
Pero para ello, tiene que haber una masa crítica de interés. No basta un portal como el de Endesa para fomentar el ahorro energético o una web que suministre archivos de “hazlo tú mismo”. Se necesita que mucha gente le dedique tiempo, dinero y ganas en documentarse, construir y mantener una instalación. Nada fácil.
Puedes aprender qué es y cómo montar un blog en 10 minutos, montarlo en 5 y empezar a escupir opiniones 1 minuto después. Tiempo total: 16 minutos, tirando por lo alto. Coste: incluido en lo que ya pagabas por el ADSL. Prueba a montar un mini-aerogenerador, una placa fotovoltaica o un productor doméstico de biodiésel. Te costará más dinero y, sobre todo muchísimo más tiempo, empezando por el necesario para enterarte de cómo hacerlo y cómo funciona.