Esto sí que es humo: extraer la energía de punto cero
Algunos sabéis que me fascinan los cachivaches imposibles para generar electricidad y las teorías energéticas inverosímiles.
Parece que hace tiempo que los buscadores de móviles perpetuos dejaron de lado las fuerzas gravitatorias y hoy se centran, sobre todo, en campos magnéticos. Si buscáis en cualquier buscador de internet (video, webs o blogs) términos como “generador magnético” u otras variantes más particulares como “unidad de repelencia magnética” o “transgenerador magnético”, encontraréis muchas referencias que podrían haceros pensar que estos chismes funcionan. La intuición nos puede jugar una mala pasada y podría hacernos pensar que una colocación adecuada de unos imanes permanentes podría hacer mover indefinidamente una rueda, venciendo el rozamiento y extrayendo energía.
Una pista: diseñar una rueda que con un impulso inicial pueda moverse durante muuucho tiempo no es un generador eléctrico. Se puede hacer y los campos magnéticos pueden ayudar a reducir el rozamiento, pero si intentáis extraer energía de ese sistema, la rueda se parará rápida e irremediablemente.
Principios de la termodinámica… ¿qué se le va a hacer? La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma. ¿Qué energía tenía esa rueda en movimiento? Cinética (o potencial magnética)… así que obtener energía eléctrica de ella significa inevitablemente, reducir su velocidad hasta que se pare. Cualquiera con mínimos conocimientos de física lo sabe, así que los “inventores” más aventajados se molestan en “construir” una teoría que salve este escollo. Lo más fácil es hablar de extraer una mal-llamada “energía magnética” de los imanes permanentes. Cuando deberían hablar de “energía potencial magnética” y entonces todo cambia.
Sin embargo, es más fascinante el salto que hacen algunos a la mecánica cuántica, desempolvando el concepto de “energía de punto cero”. Una mezcla de ciencia real, ciencia inventada y misticismo que tiene hipnotizada a mucha gente. Y con razón: el malabarismo dialéctico es fascinante.
La explicación cuántica de la energía de punto cero: resulta que echando mano de las matemáticas, los teóricos de la mecánica cuántica se dieron cuenta que, de acuerdo con los resultados que se obtenían, para un sistema dado (por ejemplo, un electrón orbitando alrededor de un protón), existía una energía mínima. Es decir, el punto energéticamente más pequeño, no era cero, sino que era un valor… muy pequeño, pero un valor, al fin y al cabo. Esto es importantísimo, ya que explica por qué un electrón no termina por “caer” en el núcleo: tendría que tener menos energía que esa energía mínima y eso sería imposible. A ese nivel energético mínimo, se le llamó “energía de punto cero”, haciendo referencia a que el “punto cero”, energéticamente hablando, había una cantidad de energía.
La explicación inventada le da una vuelta de tuerca: esos supuestos “móviles perpetuos” imposibles porque aparentemente, violan la termodinámica, no lo hacen y por lo tanto no son imposibles. Simplemente, extraen esa energía de punto cero. Cuando aparentemente en un sistema no hay energía que extraer, según la “ciencia oficial”, la mecánica cuántica nos dice que hay energía que con estos inventos se extrae.
Y de aquí saltamos a un tono más místico: estamos rodeados de una energía, así lo dice la mecánica cuántica, que la llama energía de punto cero. Esta energía nos rodea y todo, una piedra, la tierra, el aire, tiene energía que puede interactuar con nosotros… y bla, bla, bla.
¿Verdad que es fascinante? Muchas falacias lo son. Su apariencia, a menudo lógica y la dialéctica utilizada, que le otorgan un toque de credibilidad, es embriagador.
Si sois observadores, podréis encontrar dos grandes problemas a estos sistemas de extracción de energía de punto cero:
- El concepto de energía de punto cero aparece en la mecánica cuántica cuando se dan cuenta que es una cantidad de energía mínima IMPOSIBLE de extraer de dicho sistema. Si no fuese imposible, entonces, la energía de punto cero sería, precisamente, cero y no se hablaría de esa energía punto cero. Y no es un tema experimental (que también). Lo impresionante es que se deduce matemáticamente. Es un 2+2=4. No puede ser que te apoyes en la mecánica cuántica para decir que existe esa energía de punto cero y luego la desmontes diciendo que la “extraes”: si asumes que existe es que asumes que no puede extraerse... por concepto.
- La energía de punto cero es el valor más pequeño que puede tener un sistema… sí o sí. Pero antes hay otro límite, que es el mínima valor energético que nosotros podemos, técnicamente, extraer de un sistema. Y muy relacionado con éste, el valor energético “natural”. Un ejemplo: si tenemos un objeto, sin hacerle nada, estará a una temperatura determinada que quedará fijada por la temperatura ambiente (por ejemplo, 20 ºC). Podríamos extraer energía de él y bajar su temperatura a un valor muy cercano al cero absoluto(-273ºC). Imaginemos que llegamos, por ejemplo, a -270ºC (gastando muuuucha energía, por cierto). Este sería un mínimo técnico. Pero es que según la mecánica cuántica, digamos que la energía de punto cero marca que ese sistema podría bajar, teóricamente, a -272,5ºC). Ahora voy al grano… resulta que hay una cantidad de energía entre 20ºC y -270ºC (llamémosle energía técnicamente posible, con un salto térmico de 290º), otra cantidad de energía entre -270ºC y -272,5ºC (energía teórica, técnicamente imposible, con un pequeño salto de 2,5º) y una última entre -272,5 ºC y -273 ºC (energía de punto cero, con un ridículo salto de 0,5º)… ¿Me pueden explicar por qué pretenden extraer una energía, ya no imposible desde el punto de vista teórico, sino que es absolutamente ridícula comparada con el resto de la energía con la que cuenta el propio sistema? Pretender fabricar una máquina para extraer energía de esos 0,5ºC cuando antes hay estados energéticos (teóricamente posibles) mucho más energéticos es una absoluta tontería y suena a cuento chino (con perdón para los chinos, que no tienen la culpa de las estupideces de algunos). Por si hay duda, he utilizado el ejemplo de temperaturas, pero es válido para potenciales magnéticos, eléctricos, etc.
En fin… con estas cosas, no hay duda que son vendedores de humo.
P.D. Para los defensores de las maquinitas de energía de punto cero que estáis deseosos de comentar y demostrar que me equivoco:
1- Sí, trabajo para una empresa energética (se abre la veda...)
2- Pero no, no me pagan por escribir en este blog; lo hago porque me da la gana, me gusta y lo hago en mi tiempo libre.
3- Lo siento, soy un fanático seguidor y creyente de los principios de la termodinámica.
4- Un video de un chisme girando no demuestra nada.
5- Ni siquiera la unión de muchas empresas eléctricas podrían bloquear inventos maravillosos de producción energética como los que algunos pregonan tener. Como ejemplo, ahí tenéis las discográficas que, incluso con el apoyo de algunos gobiernos, son incapaces de parar el intercambio gratuito de canciones. Pues para estos inventos energéticos, más de lo mismo.
6- El problema suele ser que al inventor no le compran la patente y agarra un cabreo de aúpa: si funciona, si es tan fácil de hacer… que lo construya y lo venda él mismo. De hecho, si fuese así, ganaría más dinero. Si te fijas, funciona pero siempre le falta algo para terminar, que le den algo de dinero para…[a elegir entre: distribuirlo/construirlo a gran escala/demostrar no-sé-qué-viabilidad/optimizarlo]
7- Y no, no voy a construir ningún aparatito porque sé que no va a funcionar. No necesito demostrármelo, ni a mí, ni a nadie y prefiero dedicar mi tiempo y mi dinero a otras cosas (a mi blog, a mi trabajo y a mi vida real)