Blogia
Indarki

La guerra energética de Bolivia

En muchas ocasiones me siento entre dos aguas. Y el problema es que, en vez de ser amigo de los dos bandos, por la tendencia maniquea en ciertos temas polémicos, te conviertes en enemigo de todos. Ya se sabe la máxima "si no estás conmigo, estás contra mí"... que está tan de moda.

Me pasa con la energía nuclear, a la que veo suficientes pegas como para no ser un gran defensor de ella pero que no la veo tantos problemas como para considerarme un activista anti-nuclear.

Me pasa lo mismo con la polarización "libre mercado-intervención del estado". Ayer defendía la intervención y criticaba a un liberal y hoy voy a criticar con un caso de intervencionismo del estado: Bolovia.

Voy a ver si me entero, resulta que Evo Morales gana las elecciones y entra, con Decretazo en una mano y pistola en otra en las instalaciones petrolíferas "en nombre" del pueblo boliviano, como si Repsol-Ypf o Petrobras fueran auténticos delincuentes, ladrones, saqueadores, etc... Insisto, digo "como si fuera". Yo no sé si lo son o no, para lo que voy a decir, me da lo mismo que lo mismo me da.

Leo una noticia en El País, donde el gobierno boliviano parece acusar, casi de chantajistas a Repsol-Ypf por decir algo lógico, que si estar en ese país no les sale a cuenta, se van y tan contentos. Reconozcámoslo: Repsol-Ypf es una empresa privada y existe para ganar dinero. Por eso invierte dinero y por eso da trabajo a sus trabajadores, por que con ello sus accionistas salen ganando. No son hermanitas de la caridad y nunca lo han pretendido ser.

Pero esto es lo que tiene, si intervienes demasiado, si juegas a cambiar las reglas del mercado como a ti te apetece, lo que pasa es que los que juegan a ese mismo juego se pueden ir a otro sitio: Pues no aceptamos barco como animal de compañía y te puedes quedar con tu Scatergories, que yo me voy a jugar al Pictionary.

El sector energético es un sector estratégico y es lógico que el gobierno se meta de por medio con objeto de garantizar el suministro energético, para que parte de la riqueza repercuta en el país y en mejorar las condiciones de vida, para mejorar el medio ambiente... Pero si quieres que participen las empresas privadas, tendrás que mantener una reglas claras de mercado y, a ser posible, estables, que las inversiones en este sector son muy fuertes y necesitan reducir las incertidumbres a largo plazo. Si no cumples con eso, a las empresas no les interesa jugar y no tienen por qué hacerlo, no es ningún secreto y nunca lo ha sido. Y sobre todo, si les tratas de saqueadores, ni te cuento...

Posiblemente, Bolivia el neoliberalismo no le ha hecho mucho bien y necesitaba una orientación más social, pero el populismo no es la solución.

2 comentarios

indarki -

Gracias por el apunte.

En ese caso, entiendo que a Evo, desde el punto de vista del credibilidad internacional, le han perdido las formas... ¿tenía que entrar en las instalaciones con el ejército? Para el mundo occidental eso parece un comportamiento dictatorial.

Sospecho, aunque esto ya es especulación, que Evo también quiere tener decisión sobre el destino del gas, lo cual, reduce las posibilidades de "hacer política internacional" por parte de Repsol y Petrobras.
¿Es bueno?¿es malo?¿es legítimo?

Creo que este asunto me sobrepasa y desgraciadamente, como dije hace tiempo, demasiado gente sin conocimiento de causa, se dedica a opinar. Y no lo digo por Manuel, precisamente. En todo caso, por mí.

Manuel -

Evo Morales pretende recaudar el 80% de los beneficios de las empresas multinacionales asentadas en Bolivia.

Exactamente igual que hace Noruega con las asentadas en su territorio. Sin embargo a Noruega nadie la critica, ni se injiere en su política interior acusándola de perjudicar a su pueblo con esas tasas hacia empresas extranjeras. Ni la acusan de populismo... ¿qué tiene Noruega para merecer ese trato tan distinguido?

El único "pecado" de Evo Morales es pretender cambiar las reglas del juego *demasiado rápidamente* (ojo: le sigo concediendo el derecho a cambiar las reglas del juego).