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BLOG DEDICADO A NOTICIAS, ACTUALIDAD, CURIOSIDADES Y NOVEDADES RELACIONADAS CON LA ENERGÍA
¡Qué juego da versionar la famosa frase de la campaña presidencial de Clinton! Los que defienden a capa y espada lo de las Redes Eléctricas Inteligentes lo tienen claro: estas redes buscan facilitar la incorporación de energías renovables para tener un sistema más sostenible. Se montan aplicaciones y desarrollos para que se pueda conocer qué se consume en cada momento en cada sitio. Incluso para intentar anticiparse. La idea es buena, pero puede cogear. ¿Cuál es la eterna crítica a las energías renovables? Sí, efectivamente, que se produce cuando hay y no cuando queremos. Si pretendemos desarrollar un sistema energético con redes inteligentes no sólo hay que considerar el intercambio de información y la inteligencia artificial del control... ¿y si no ha generación cuando queramos consumir? Para solventar este asunto, basicamente, siempre se ha utilizado una estrategia: sobredimensionar la generación, es decir, tener un parque de generación superior al necesario, en reserva, por si acaso. Hay otras estrategias, como la gestión de la demanda, muy solicitada por los ecologistas. En este sentido existen los contratos de interrumpibilidad o las tarifas de discriminación horaria. Y por supuesto, el almacenamiento de energía, practicado en pequeña escala (si consideramos la dimensión de la red eléctrica) en las centrales hidráulicas reversibles (en hora punta se turbina, en hora valle se bombea) La idea de las redes inteligentes tiene un enfoque más dirigido hacia la gestión de la demanda. Sin embargo, creo que es muy limitada. Creo que la gran baza de estas tecnologías es la optimización de la red y la concienciación sobre nuestro consumo pero en última instancia, la energía debe ser generada. Se escuchan ideas enfocadas al almacenamiento, como el uso de los vehículos híbridos enchufables o eléctricos como almacenamiento disperso. Yo no estoy tan seguro que realmente sean útiles. Si queremos una buena red con generación renovable, la clave pasa por investigar, diseñar y constituir una buena estrategia de almacenamiento: centrales hidráulicas reversibles, baterías, hidrógeno, aire comprimido, sales fundidas... todas tienen sus inconvenientes y sus limitaciones. Ninguna es perfecta y por eso, no son tecnologías que abunden. Implican pérdidas energéticas y costes económicos que deben ser asociados a esas fuentes de energías no controlables. Así que, lo dicho, está muy bien esto de las energías renovables y las redes inteligentes pero... ¡Es el almacenamiento, idiota! ... y algún día alguien tendría que dar un clase didáctica y divulgativa para el público en general sobre el sincronismo de la red, los generadores síncronos/asíncronos y qué tiene que ver todo eso con las energías renovables... alguno igual se da una sorpresa y descubre que hay soluciones que no son tan simples. Actualizo algunas noticias/declaraciones relacionadas con el lío del carbón nacional: "Carbunión niega que el precio regulado implique la subida de la tarifa eléctrica", según el Diario de León de 31/10/09, "La patronal achaca a intereses de las empresa eléctricas". "La prima (de 18 €/MWh) que recibe el carbón es inferior a la de otras tecnologías que reciben también incentivos públicos (desde los 42,9 €/MWh de la eólica hasta los 428,6 €/MWh de la solar)" "Denuncia de las compañías eléctricas: El nuevo decreto del carbón hará subir el recibo eléctrico", según La Crónica de León de 3/11/09, "Las centrales térmicas de carbón nacional recibirán 57,32 euros por MWh" En esa mísma página: "La ex ministra Narbona pide que se eliminen las subvenciones al carbon" y "Greenpeace presenta alegaciones para frenar la nueva norma de Industria" "Las electricas buscan un un punto de consenso contra el decreto del carbón", según El Economista de 4/11/09, "Unesa planteará hoy unas alegaciones conjuntas ante la CNE sobre la normativa" "Entrevista al presidente de Carbunión: Es de risa creer que el carbón acabará con un mercado que ya está intervenido", según El Economista de 5/11/09 "Las electricas creen que la luz subirá un 8% por la minería", según El Economista de 5/11/09, "Advierten de problemas de estabilidad financiera y temen que suba el déficit tarifario" "Gas Natural denuncia que el decreto del carbón ’alterará’ los precios electricos", según Cinco Días de 5/11/09, "Alega ante la CNE que la generación con gas se reducirá en 11.200 MW". "(...) pide que la producción obligada sea muy inferior y en línea con la que establece el Plan del Carbón." "Nueva tormenta eléctrica contra el Gobierno", según La Razón de 5/11/09, "Las empresas han remitido a la CNE alegaciones contra el decreto del carbón" Como veis, el lío sigue... ¿Os acordáis que el otro día me quejaba de lo errática que me parece la actual política energética? ¿Como si no supieran por dónde ir? Bueno, pues me ha resultado bastante ilustrativa la viñeta que hace hoy Manel Fontdevila. Aporto una idea: I+D. No será inmediato pero... ¿quién dijo que cambiar ladrillo y playa por desarrollo sostenible y energías renovables iba a ser rápido? Como me ha parecido muy interesante, directamente copio-pego del resumen semanal que recibo de Intermoney Energía: España reduce sus emisiones un 17% en la primera mitad del año: La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) presentó la semana pasada sus estimaciones sobre las emisiones registrada en nuestro país relativas a la primera mitad del año, arrojando una caída de las mismas de un 17% con respecto al mismo período de 2008. Diferenciando por sectores, la caída más fuerte se produjo en el sector cementero, un 30%, por el efecto del desplome de la construcción. La bajada en el sector eléctrico fue del 14%, principalmente por el creciente papel de las energías renovables, que sustituyen la producción proveniente de gas y de carbón, así como por una demanda de energía decreciente (-6,4%). Sin embargo, el organismo opina que las emisiones en España están muy ligadas a la actividad económica, de modo que repuntarán tan pronto como la situación se normalice. Por ello, señalan la necesidad de desarrollar nuevos modelos energéticos, basados en tecnologías no contaminantes, así como la introducción de medidas fiscales sobre el sector del transporte, que siendo el que produce la mayor parte de las emisiones, tiene, sin embargo, una muy baja carga impositiva Comenta Tom Raftery que analizando los datos almacenados en un contador inteligente de electricidad (smart meter, los vienen a llamar los angloparlantes y asimilados) podrías identificar individualmente los electrodomésticos, incluso llegando a saber el modelo y año de fabricación. Parece que lo confirma la Dra. Monica Sturm, de Siemens. Las implicaciones son interesantes en muchos aspectos. Tom pone de manifiesto la posibilidad, una vez que estos datos pasen a la compañía eléctrica, que esta nos sugiera cambios en los modelos de electrodomésticos por otros más eficientes. De aquí, el interés que podría surgir en Google o compañías similares por meterse en ese sector. ¿Sabéis la información que se podría extraer del análisis de los datos de consumo? Si tienes Gmail, Lattitude, Reader, Analytics y poco más, Google ya lo sabe TODO sobre ti. Si además tiene acceso a tus datos de consumo eléctrico, sabrá ALGO MÁS que todo... cuántas veces vas de tu habitación al baño a mear, en medio de la noche... sin que enciendas el ordenador, sin que lleves el móvil GPS encima... para que, a través de un algoritmo (¡ojo! que aquí no hay ninguna persona espiando ¡don’t be evil!), te mande automáticamente un mensaje de móvil ofreciéndote los servicios de un médico experto en próstata que se anuncia por Adsense. La verdad es que el enfoque de ahorro energético que traslada Tom es muy interesante. Tengo muchas dudas sobre que las propias empresas eléctricas ofrezcan ese servicio (apenas ofrecen actualmente servicios de reducción del consumo, aunque no sean mediante herramientas 'smart'). Tengo dudas de que los consumidores lo soliciten (apenas se solicitan hoy en día). Pero siempre es un posibilidad interesante y un nicho de mercado para empresas de consultoría o ingeniería que se especialicen en análisis y reducción de consumo. Quizás por eso de la privacidad, prefiero que esos datos estén en local, que la compañía eléctrica reciba los estrictamente necesarios para la gestión óptima de la red y que sea yo, a través de una solicitud concreta, el que dé esos datos... con cláusula de confidencialidad incluida. ¿Qué opinará La Vigi, que es la experta en opinar sobre estas cosas? ¿Qué opináis vosotros? ¿Qué posibilidades energéticas encontráis? ¿Qué otras utilidades? ¿Os preocupan los riesgos de privacidad que puedan derivarse? Dos noticias que he leído hoy en la prensa y que pueden ser de interés: El problema del carbón nacional podría estar a punto de resolverse. Parece que Industria propone utilizar el mercado de restricciones, de forma que se pueda favorecer la producción con este combustible hasta un máximo del 15% sin que se altere el precio del pool y por lo tanto, lo que irían a ganar el resto de las tecnologías. Sinceramente, no he entendido cómo es el mecanismo, así que no os lo puedo explicar. Os recomiendo el artículo del Diario de León, que es una de las provincias más afectadas. La otra noticia hará las delicias de los antinucleares. Según informa Europa Press, de acuerdo con una noticia de The Guardian, Reino Unido estudia subir el precio de la luz para financiar nuevas centrales nucleares. Muchas veces se defiende la energía nuclear como barata... No voy a entrar a valorarlo, que hoy no quiero llevarme ninguna torta; dejo la noticia y los comentarios quedan abiertos. Decía el otro día en un minipost que había visto un anunció en el que el gobierno promocionaba la energía de la biomasa en el sector doméstico. Ayer lo volví a ver y hoy lo he encontrado en youtube. He pasado por la web del IDAE y he cerrado el círculo: Programa Biomcasa. Dentro del vigente plan de fomento de las energías renovables, se ha abierto una convocatoria dirigida a empresas que puede habilitarlas como colaboradoras del Programa Biomcasa. Se ha dispuesto un fondo de 5 millones de euros para financiar proyectos de agua caliente y climatización presentados por estas empresas... por supuesto, con biomasa. No pensaba postear sobre el lío que se ha montado (¿terminó ya?) con la normativa de primas renovables y el pre-registro de instalaciones. Y no pensaba hacerlo porque no estoy demasiado metido en ello y no sé si lo estoy entendiendo bien, pero en vista de que puede ser de mucha relevancia en el sector y no he leído ningún post en la Red sobre ello, me animaré... incluso a riesgo de meter la pata. Si es el caso espero que algún lector me corrija. Al grano. Las primas a las renovables las establece el gobierno nacional fijando unos objetivos dentro de un plan, de forma que hay prima mientras no se cubra dicho objetivo en potencia instalada. Sin embargo, la autorización y el control de las instalaciones lo llevan los gobiernos autonómicos, con lo que se perdía la posibilidad de controlar "en tiempo real" el estado del plan, es decir, si se había cubierto o no el cupo. Así que el Ministerio de Industria sacó un real decreto por el cual todas las instalaciones renovables se tenían que pre-inscribir en un registo centralizado en ese Ministerio. Se centraliza el control y se afina al megawatio qué instalaciones entran dentro del cupo y por lo tanto, tienen derecho a percibir prima. Este pre-registro a provocado dos problemas, uno administrativo y otro político. El administrativo es muy fácil de explicar: todas las instalaciones, para ser autorizadas, tienen que pasar por la ventanilla del Ministerio, lo que ha provocado un atasco en la tramitación por acumulación de solicitudes, especialmente con las centrales termosolares. Esto es debido a que hace poco, también se aprobó la nueva prima de estas centrales, dando el pistoletazo de salida a esta tecnología y se han acumulado muchas solicitudes. El segundo problema, el político, es que "se libra" de cierto control y responsabilidad a las administraciones autonómicas y esto no ha sentado bien en algunos responsables políticos nacionalistas y en especial en CIU, que sienten que se les quita competencias. Probablemente, dentro de los contactos para la aprobación de los presupuestos, se presentó (y aprobó en el Senado con el apoyo del PSOE) una resolución para anular el decreto que hacía un año había aprobado el Ministerio de Industria (jarrón de agua fría para ese departamento, al que se le echa por tierra su trabajo). Pero esa resolución parece que iba con algún regalito: una modificacion en las primas que tocaban de lleno en la línea de flotación de las centrales termosolares. Su viabilidad económica quedaba en entredicho. Los promotores termosolares se han movilizado, y han conseguido sensibilizar a algunos líderes regionales del PSOE, en cuyas comunidades (Andalucía y Castilla La Mancha, fundamentalmente) estaban previstas muchas de estas centrales y parece que, con su ayuda, esa resolución aprobada en el Senado se va a rechazar en el Congreso. CIU también se retracta ya que, al fin y al cabo, pondría en peligro parques eólicos en Cataluña. El pre-registro continuará y también las primas... al menos, por ahora. Lo que queda es la sensación de chapuza continua en lo que se refiere a la política energética, de falta de coordinación y de improvisación que puede desmoralizar a muchos promotores. Recordemos que, a día de hoy, los precios de las energías renovables no son competitivos, por lo que necesitan polícitas públicas de apoyo (por ejemplo, primas) y que estas necesitan ser estables para que los promotores privados sepan a que se atienen a la hora de invertir su dinero. ¿Volverán a la carga con la eliminación del pre-registro? ¿Tocarán las primas? ¿Establecerán cuotas por comunidades? ¿Se dedicarán a pensar en una verdadera política energética seria en vez de improvisar? Hace unos meses, hubo polémica con las primas eólicas, todos recordáis el cuestionado cierre-pero-ahora-no de la central nuclear de Garoña, todavía está reciente el problema del carbón nacional que ha tenido una pequeña solución temporal, ahora las centrales termosolares... ¿queda tecnología energética que los políticos no hayan "destrozado"? Con el cambio de coalición de gobierno en Alemania y las previsibles consecuencias en la política nuclear alemana, Manuel saltó al cuello, poniendo en evidiencia algo que ya los ecologistas no pueden ocultar a pesar de las afirmaciones ¿erróneas? del presidente Rodriguez Zapatero: la tendencia internacional y, en particular, la europea, no es abandonar la tecnología nuclear. Sin embargo, que España sea una de las pequeñas islas políticamente antinucleares, no quiere decir que se anticipe una nueva era dorada de la energía nuclear. Recomiendo un artículo del número de septiembre de la revista Power Engineering International (PEi): Europe’s nuclear renaissance: stalled or speeding ahead? Finlandia está construyendo un reactor nuclear, el polémico (por retrasado) Olkiluoto 3, Francia otro más, en Flamanville y Eslovaquia dos unidades más en la actual central de Mochove. Suecia decidó, en febrero de este año, desechar su plan para abandonar la energía nuclear, con la cual genera el 46% de su electricidad. Italia a revocado el referendum de 1987 por el que se prohibía la energía nuclear y Reino Unido se ha pronunciado a favor de esta fuente tras años de destimarla en las políticas gubernamentales. En Suiza se ha propuesto la construcción de dos nuevos reactores para sustituir el existente y añejo parque nuclear. Por supuesto, es necesario recordar a Alemania, que con el citado cambio de gobierno, quizás no se decidan por la construcción de nuevas centrales, pero todo apunta a un alargamiento de su vida de operación. Lo que en la Europa Occidental son simples planes de prolongación de la vida de las centrales o más o menos tímidas propuestas de reactivación nuclear, en Europa del este, son directamente, planes de construcción: a la citada Eslovaquia, hay que sumar Bulgaria, Rumanía, Hungría, República Checa... por mencionar sólo algunos países. Sólo Bélgica y (corrección: ya no), por supuesto, España, se mantienen a contracorriente. Mencionar el caso belga, cuya industria nuclear está destinando la friolera de 2 millones de euros para favorecer un cambio en la opinión pública: "Estás a favor de la energía nuclear porque quieres salvar a tus hijos del cambio climático". Enternecedor. Sin duda, la sensibilidad sobre el cambio climático y probablemente, la percepción de problemas derivados de la inseguridad energética y su geopolítica, con mayor o menor acierto, han favorecido que, de un 37% a favor de la energía nuclear entre la población europea en 2005, haya subido a un 44% (según encuesta de la Comisión Europea; desconozco los indecisos). Y eso, a pesar del ¿irresuelto? problemilla de los residuos. La misma encuesta revelaba que el 40% de los contrarios a la energía nuclear cambiarían de opinión si se encontrase una solución segura y definitiva a la gestión de los residuos nucleares. Supongo que para el 60% restante, la nuclear es una energía intrínsecamente peligrosa. Lo dicho ¿nueva era nuclear?... no tan rápido. La energía nuclear sique tropezando en la misma piedra de la seguridad (residuos incluidos). Las noticias, más o menos exageradas, sobre problemas de este tipo en instalaciones nucleares siguen lastrando mucho esta tecnología, a pesar de que muchas centrales térmicas de carbón liberan al entorno más radiactividad que las nucleares (por uranio y torio existente en las cenizas). El camino se demuestra andando y garantizando de forma real y efectiva la seguridad de estas plantas es la mejor forma. Aquí, la regulación es la clave y la experiencia derivada de la operación de las centrales nucleares sirve de mucho. Sin embargo, en mi opinión, la gran barrera es la financiera. También lo apunta el artículo de PEi. Por muy bueno, bonito y barato que sea el kWh de esta nueva energía nuclear, el coste inicial de las instalaciones es enorme. Se manejan cifras de 5.000 millones de euros, no asumibles para cualquier empresa, especialmente en épocas de restricción de crédito. Es fundamental recordar el citado proyecto finlandes de Olikiluoto, cuyos retrasos están poniendo en entredicho las ventajas económicas (financieras) de esta tecnología. No son muchas las eléctricas que puedan endeudarse tanto y afrontar esa inversión junto con sus riesgos derivados. ¿Serán los gobiernos quienes pongan ese cascabel al gato y participen de la inversión? Una cosa es "dejar hacer" y otra, muy distinta es "hacer ellos mismos". Después de debatir mucho sobre seguridad radiológica, proliferación nuclear, garantía de suministro, apoyo popular o políticas gubernamentales, lo que estaría en condiciones de ahogar una verdadera nueva era nuclear podría ser la falta de financiación. ¿Son las redes de conocimiento adecuadas para afrontar los próximos retos energéticos? Endesa ha montado el enésimo portal que pretende crear una comunidad: Twenergy. No sé si es oportunista, adecuado, marketing o una estrategia brillante. El caso es que ahí está y como no podía ser de otro modo, la energía es el nexo común de esta futura/supuesta comunidad y la aplicación práctica, intercambiar y fomentar el ahorro energético. La iniciativa me lleva a reflexionar sobre la pregunta con la que inicio el post, pero los caminos pueden ser muy variados. A mí me ha llevado por uno, pero animo a que cada uno comente/escriba sobre el que le sugiere. Hoy más que nunca, hablar de redes implica hablar de una arquitectura distribuida en la que pueda haber nodos de mayor o menor peso pero en los que ninguno es imprescindible para mantener la consistencia y el funcionamiento de la red. Internet ha favorecido la difusión de las redes descentralizadas enfocadas al intercambio de información y conocimiento en todos los campos. Sin duda, también entre personas interesadas por la energía. ¿Se han creado verdaderas comunidades de conocimiento entorno a la energía? Pocas, anecdóticas y, de forma efectiva, escasamente relevantes. Blogs, foros y webs para debatir sobre energía pero ¿cuántas para construir y/o montar sistemas de generación? ¿Cuántos de los que participan en estas redes finalmente los montan? Los hay, por supuesto, pero en un porcentaje muy pequeño. Demos la vuelta al enfoque. Fijémonos en las redes energéticas, que con un paso muy tímido se está acercando un poquito a una arquitectura descentralizada con las archimentadas redes inteligentes (smart grid, en inglés). Y digo lo de tímido porque, seamos realistas, dependemos muchísimo de las grandes centrales y por lo tanto, las redes energéticas/eléctricas distan bastante de ser ese modelo en el que “ningún nodo es imprescindible para mantener la consistencia y el funcionamiento”. Básicamente, dependemos de varios (muchos) nodos importante, es decir, una típica arquitectura descentralizada de acuerdo con la teoría de las redes (la tercera en cuestión es la "centralizada", como se podrá deducir) Los sistemas energéticos no son un plug-and-play y distan mucho de serlo. Alcanzar el nivel de la informática en “poder-usarse-sin-tener-ni-idea” está lejos y creo que es muy difícil de conseguir para cualquier tecnología (excepto para la informática). No sé si en el sector energético se llegará a alcanzar. Conclusión: Actualmente necesitamos ser usuarios conocedores de la tecnología, super-usuarios o usuarios avanzados (acuñad el nombre que queráis)… y no lo somos. Es más, el negocio energético es eso, un negocio. No es un mero intercambio de datos y de información, así que no sólo hay que saber de cuestiones técnicas (construcción, mantenimiento) sino también de cuestiones económicas y ¡ojo! de cuestiones legales… que en el sector energético hay mucho y no por casualidad: si te equivocas, te puedes electrocutar. Con internet, como mucho, se te cae la conexión. En este contexto, se me ocurre que una red de conocimiento que difunda y comparta la información técnica, económica y legal puede ser fundamental para que un número suficiente de consumidores domésticos pasen a ser también generadores y se avance, de forma más decidida, hacia una arquitectura más descentralizada. Pero para ello, tiene que haber una masa crítica de interés. No basta un portal como el de Endesa para fomentar el ahorro energético o una web que suministre archivos de “hazlo tú mismo”. Se necesita que mucha gente le dedique tiempo, dinero y ganas en documentarse, construir y mantener una instalación. Nada fácil. Puedes aprender qué es y cómo montar un blog en 10 minutos, montarlo en 5 y empezar a escupir opiniones 1 minuto después. Tiempo total: 16 minutos, tirando por lo alto. Coste: incluido en lo que ya pagabas por el ADSL. Prueba a montar un mini-aerogenerador, una placa fotovoltaica o un productor doméstico de biodiésel. Te costará más dinero y, sobre todo muchísimo más tiempo, empezando por el necesario para enterarte de cómo hacerlo y cómo funciona. |
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