Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008.
Jornadas sobre Agrocombustibles en Ferrol
Desde el 4 de abril y durante 4 viernes y desde las 18.00, se celebrará en Ferrol unas Jornadas sobre Agrocombustibles. Salvo cambios o imprevistos de última hora, me pasaré por ahí.
Os pongo la convocatoria (en gallego):
Das 4 xornadas, os 4 venres de Abril, o 4, 18 e 25 se celebrarán no salón de actos do Campus de Esteiro en Ferrol, e o 11 no Ateneo (R/Magdalena 202-204)
A inscripción é de balde para toda persoa que queira asistir, incluso para os alumnos da Universidade da Coruña que queiran o crédito (en solicitude).
Os datos necesarios para ficar inscrito son: nome e apelidos, DNI, teléfono, enderezo e indicar se se quere ou non o crédito.
Para inscribirse hai 2 vías, unha por internet, no correo da SGHN sghnferrol@teleline.es, e outra no museo da SGHN, R/Méndez Núñez, nº11
Non hai límite de prazas.
Reflexiones sobre ahogos a las tecnologías alternativas
Me acaba de llegar un correo que pone de relieve algunas dudas sobre un modelo de automóvil de motor de hidrógeno: BMW Hydrogen 7. Más allá de las pegas concretas (prestaciones, coste, ruido, impacto de la producción del hidrógeno...) me he acordado de una polémica muy boyante últimamente: los biocombustibles.

¿Qué pueden tener en común estas dos tecnologías energéticas? Las dos pretenden ser, en mayor o menor medida, alternativas al monopolístico binomio petróleo-motor de combustión.
Puede que las alternativas que surgen tengan más o menos pegas, pero ¿es justo juzgarlas con la referencia de una tecnología que tiene 100 años de madurez? Quizás estemos siendo, en muchos casos, demasiado duros con las nuevas alternativas y debiéramos empezar a juzgarlas, no por lo que son, sino por lo que son capaces de ser en un determinado tiempo y con un determinado esfuerzo.
Y entonces -vete a saber por qué- me he acordado del Segway, ese patín eléctrico de dos ruedas que pretendía ser una revolución en la movilidad y que se ha quedado en el principio del camino.

Tengo una teoría sobre por qué el Segway no ha triunfado: es una tecnología propiedad de una empresa. Y esto puede provocar dos limitaciones a su desarrollo: cualquier acción política para favorecer esta tecnología supone favorecer a una única empresa, cosa no muy bien vista en un mundo con tendencias neoliberales; y que impide el desarrollo creativo y variado de la tecnología, ya que es una sola empresa la que la desarrolla sin competencia (ni comercial ni tecnológica).
Esto me lleva a una reflexión. Creo que buenas tecnologías alternativas pueden quedarse en el camino al sentirse ahogadas por dos motivos: un juicio excesivamente severo y precipitado y el actual sistema de patentes.
Dejo mi duda en el aire por si alguien quiere continuarla.
Otro seminario sobre biocombustibles

Si no podéis acudir a las jornadas de Ferrol porque os quedan un poco lejos, quizás podáis participar en este otro seminario titulado Biocombustibles: ventajas y riesgos, que se celebrará en Bilbao y lo organiza el Foro de la Izquierda de Ezker Batua-Berdeak, cuyo objetivo es establecer un encuentro de debate; un seminario abierto al diálogo intenso que se vive en distintos ámbitos y escuchar atentamente qué se está diciendo y haciendo al respecto.
Según he oído, es un seminario de aforo restringido (25 personas), por lo que os sugiero que os pongáis en contacto con Ezker Batua-Berdeak si estáis interesados en participar. Desconozco los criterios que tendrán para formar parte del seminario.
La fecha es el 9 de abril, de 10.00 a 18.30, en la Sala de Juntas de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (Sarriko)
La metodología consistirá en sesiones de mañana y tarde, para un total de cuatro ponencias. Cada sesión tendrá un moderador-discutidor. Contarán con dos redactores, que recogerán las conclusiones del Seminario. Por último, grabarán el Seminario completo, con sus preguntas y debates, para editar posteriormente un libro.
En este enlace tenéis el programa completo.
Primer día en las Jornadas de Agrocombustibles de Ferrol
El viernes estuve en la primera sesión de las jornadas sobre agrocombustibles que han organizado en Ferrol.
Tenía especial interés porque una de las ponencias trataba del aprovechamiento de las microalgas, impartida por un investigador de la Universidad de Sevilla (Miguel García) y la otra, era más general, pero estaba impartida por José Santamarta, del World Watch, a quién había oído de referencia pero nunca le había visto.
¿Por qué unas jornadas de agrocombustibles? En el puerto exterior de Ferrol pretenden montar una planta de producción de biodiésel y los grupos ecologistas y otros movimientos ciudadanos se han empezado a plantear qué implicaciones locales y globales tiene todo esto. Y lo primero llamativo es que lo llaman "agro" en vez de "bio", ya que lo de "bio" siempre suena a bueno y los organizadores del evento se lo están planteando.
Con la primera ponencia, la de las microalgas, se ve la contradicción con el título... ya que el combustible extraído de las algas es "biocombustibles" (origen biológico) pero no "agrocombustibles" (no es origen agrícola). Sí que son "agro" todos los biocombustibles que consumimos actualmente.
No quiero entrar en mucho rollo, pero me quedé con varias cifras: el rendimiento energético de la fotosíntesis al que podemos aspirar es al 5% y en las estimaciones/deseos del ponente, podemos llegar a una producción anual de unas 30 ton/Ha. Para ello, hay varios retos en investigación y fundamentalmente, la selección de la microalga adecuada, que tenga un crecimiento rápido y un contenido de grasas adecuada para la producción de combustibles. A eso hay que sumarle que no sea demasiado exigente en lo que se refiere a las condiciones ambientales, como temperatura, luz, etc. Y por supuesto, desarrollar la tecnología adecuada para todo ello de forma que sea energéticamente y económicamente rentable. Fue categórico: a día de hoy, no lo es pero puede serlo porque los rendimientos fotovoltaicos y los crecimientos de las algas son mejores en los de los agrocombustibles actuales y -probablemente- futuros.
Llevaba ya casi preparadas dos preguntas que fueron respondidas a lo largo de la ponencia y el coloquio: ¿Cuál es su previsión de que los biocombustibles de las algas sean comerciales? y ¿Qué credibilidad le produce el proyecto de BioFuel Systems , de Alicante?
Prevé que para dentro de 10 años sean comerciales.
Y con respecto a BFS, quiso ser comedido y no quería decir nombres aunque a lo largo de la ponencia sí que confesó que hay anuncios, tanto de investigadores -no digamos en prensa- que le parecían imposibles. Sin embargo terminó diciendo lo siguiente:
En un encuentro que se celebró en Madrid hace unas semanas, nos juntamos muchos investigadores sobre microalgas y cada uno decíamos nuestras cifras. Yo dije mi cifra de 30 ton/ha.año. Hubo un argentino que decía que conseguía 300 ton/ha.año con una microalga con la que yo sólo he podido conseguir 3 ton/ha.año.
BFS anunció que conseguía 32.000 ton/ha.año. Haciendo cuentas, con esa producción sale un rendimiento energético de la fotosíntesis del 150%.
Ahí queda eso...
Segunda ponencia: José Santamarta, director del World Watch en España... más showman, menos riguroso. Mucha cifra de memoria, mucha afirmación demoledora con argumentos aparentemente claros. Es muy crítico hacia los agrocombustibles por su competencia hacia con los alimentos y por su afección a los bosques tropicales. También lo es sobre si los biocombustibles son beneficiosos para la reducción de CO2, la contaminación y la dependiencia energética.
Sí que dejó varias puertas abiertas, aunque me llamó la atención que no las anunciara con tanta pomposidad como las puertas que cerraba. Los agrocombustibles pueden ser beneficiosos si sirven para eliminar aceites usados, dar salida a excedentes agrarios (por ejemplo en Europa) y para evitar el abandono de campos. Esto me planteó la reflexión que en este tipo de proyectos tomaría, por tanto, especial importancia el Estudio de Impacto Ambiental que analice el origen de la materia prima y los balances de energía y CO2.
Por supuesto, hubo muchas más cosas; quizás en otro momento.
El cambio climático y el ecologismo escéptico
¿Cualquier medida en contra del cambio climático es una buena media? ¿Es mejor ser catastrofista y ponerse en lo peor que ser un poco más comedido, con riesgo de quedarse corto?
La respuesta social, pública y mediática a estas preguntas es un sí rotundo -prueba de ello es el éxito de las conferencias de Al Gore- pero yo no estoy tan seguro.
¿Es el cambio climático el mayor reto al que se enfrenta la sociedad humana? Y si es así, ¿todos nuestros esfuerzos tienen que ir encaminados a mitigar sus efectos o eliminar sus causas?
De la noche a la mañana parece que el único problema al que se enfrenta el ser humano son las catástrofes del calentamiento global y cualquier cosa se lee en esa clave. Ya no es cuestión de conseguir un suministro eléctrico de calidad, que las personas tengan acceso a fuentes de energía adecuadas o a alimentos suficientes (esto último sólo importa si hablamos de biocombustibles). Da igual la biodiversidad o la contaminación de las aguas o del aire que no incide en el efecto invernadero: lo importante son las consecuencias futuras del cambio climático ¿Quién dijo futuras? Hemos llegado a un punto en el que todo en el que todo lo que sucede ahora se le echa la culpa al los primeros escarceos del terrible cambio: ola de calor, ola de frío, flores antes de tiempo, escasez de lluvia o tropas de lluvia fuera de lo habitual. En los medios no omiten noticias buenas relacionadas con el cambio climático (¿censura? ¿no interesan? ¿el catastrofismo vende?), que las hay. O incluso, yo he llegado a oír una noticia sobre contaminación en Madrid en la sección diaria de "noticias del cambio climático" de un telediario.
Desde una perspectiva más práctica me planteaba ¿Se están obviando medidas interesantes para la mejora del medio ambiente -pero inocuas hacia el cambio climático- por falta de sensibilidad? ¿No estaremos desechando soluciones tecnológicas por el hecho de que no ayudan a mitigar el cambio climático? Estaba pensando en el coche eléctrico, por ejemplo, que no emite donde se usa pero sí donde se produce la electricidad; quizás no consigamos un balance favorable de reducción de CO2 pero el efecto en la reducción de contaminación en las ciudades y los beneficios para la salud ciudadana pueden ser enormes. Los vehículos híbridos están entroduciéndose bien porque supone mejorar el rendimiento y por lo tanto reducir CO2. ¿Y cuando se plantee la posibilidad de recarga de las baterías desde la red eléctrica de nuestra casa o el salto al vehículo 100% eléctrico?
¿Qué me dicen de la energía nuclear? Si decimos que el reto mundial de la humanidad es el cambio climático... ¿por qué no optar por la energía nuclear? ¿Residuos, seguridad, terrorismo? Eso son minucias... ¿O no? A lo mejor el cambio climático no es tan importante cuando lo comparamos con otros problema, quizás no sea el más importante. O sí, pero sin olvidarnos de los demás problemas y por lo tanto llegaríamos a la conclusión que cualquier medida contra el cambio climático no tiene por qué ser buena, porque puede empeorar otros problemas o como poco, supone usar recursos que a lo mejor, de otra forma, supone su uso más eficiente.
Si llegamos a este punto, entonces hay que relativizar el cambio climático. ¡Ojo! No hablo de minimizar, ni mucho menos negar el cambio climático, sino que hablo compararlo con otros problemas ambientales y sociales.
Este es un espacio que intermedio entre los negacionistas y los catastrofistas (por ponerles una etiqueta). Este espacio me gusta llamarlo "ecologismo escéptico", en relación a un libro (de título muy apropiado, por cierto) escrito por un danés llamado Bjorn Lomborg y que considero uno de los abanderados de esta corriente. En España, podemos encontrar al científico y divulgador Manuel Toharia.
Los catastrofistas acusan a los ecologistas escépticos de negacionistas. Los negacionistas los tratan de acoger en su redil como arma arrojadiza en contra de los catastrofistas. Así que escribo este artículo para reclamar la existencia de ese tercer espacio, como una postura totalmente autónoma e independiente de las otras dos.
Introducción para ponerse al día sobre el hidrógeno
¿Has oído hablar mucho del hidrógeno y no tienes muy claro en qué consisten sus tecnologías? ¿No entiendes por qué le dan tanta importancia a este elemento? ¿No tienes muy claro qué es eso de la "economía del hidrógeno"?
Si no tienes mucha idea, en casi 30 minutos y gracias a esta ponencia te pondrás al día para seguir trasteando en las noticias que salen sobre el hidrógeno como vector energético:
P.D. El video tarda un poco en cargar. Tened paciencia.
Alianza para la electrificacion rural
A través de una lista de correo me ha llegado el enlace a la Alianza para la Electrificación Rural.
Siendo un apasionado de las implicaciones sociales de la energía, he recordado aquello del acceso universal a la energía y no he podido evitar trastear por la web.
Más que descubrir quienes son y cuáles son sus objetivos, me ha gustado bucear por el diagnóstico de los problemas; por qué y cómo afrontan un reto tan interesante como la electrificación rural.
Una gran parte del "mundo pobre" vive en zonas rurales geográficamente aisladas o con una densidad de población muy baja, cuya demanda de energía no justifica la extensión de la red eléctrica. Sin embargo, el acceso a la energía eléctrica puede ser fundamental porque posibilita y mejora muchos de las necesidades y servicios básicos de una población:
- Educación; permitiendo estudiar sin luz del día, introducir mejoras educativas como audiovisuales, ordenadores, internet o educación a distancia.
- Reducción de la marginación de zonas aisladas; mejorando los canales de comunicaciones mediante la introducción de telefonía, televisión, cine, radio o internet.
- Mejora de la seguridad; iluminación en la calle y de emergencia, sistemas remotos de alarma, señalización luminosa de carreteras o ferrocarriles pueden ser varios ejemplos.
- Mejora de la salud; gracias al suministro de agua potable (p.ej. con el bombeo), a la conservación de las vacunas en frigoríficos, introducción de sistemas de esterilización o la realización de radiografías (rayos X) o ecografías en el caso de embarazadas.
- Prevención de desastres naturales; al introducir repetidores y receptores de radio, estaciones meteorológicas y sistemas de adquisición y transmisión de datos (p.je. niveles de ríos).
- Fomento de la productividad; innumerables sectores la introducción de la electricidad puede mejorar y, en particular, la agricultura, mediante el bombeo, preservación de alimentos o el procesado de alimentos, que redunda en una posible mejora de las condiciones de vida.
La dificultad de acceso a la red es fundamental para que la tendencia sea optar por tecnologías basadas en energías renovables, que a su vez, suponen un recurso natural autóctono y por lo tanto, no depender del suministro, por ejemplo, de combustibles. Es importante, por cierto, y para garantizar esa independencia, poner los medios para no caer en la dependencia tecnológica (conocimiento) o de los repuestos.
Creo que las energías renovables y desarrolladas de una forma descentralizada son la clave para garantizar el acceso universal a la energía - y no sólo eléctrica. Por ello, las sociedades que tenemos la capacidad de desarrollarlas tecnológicamente tenemos una responsabilidad moral con estas comunidades y no sólo debemos mirar nuestra garantía de suministro. Es por ello que me gusten sistemas energéticos con la lógica de la energía 2.0 y que, sin ser muy crítico con la energía nuclear o siendo un apasionado por proyectos energéticos como el ITER, ninguno de ellos me parecen la solución energética del futuro; sencillamente porque no aportarán casi nada a garantizar el acceso universal a la energía.
El precio de la electricidad en un automóvil
Me he puesto a hacer unas cuentas sobre cuánto cuesta la electricidad consumida en un automóvil, teniendo en cuenta el coste del combustible y el rendimiento del motor, a partir del cual se cargan las baterías que suministran la energía eléctrica necesaria para encender las luces, los sistemas electrónicos o el radio-CD.
Mi pretensión era compararla con el precio de la electricidad procedente de la red en un intento de lo que podría pasar si los vehículos híbridos viniesen equipados con un kit adicional de carga de baterías a partir de la red eléctrica de nuestra casa. ¿Merecería la pena el sobre coste del kit? ¿Nos molestaríamos en estar pendientes de recargar las baterías de nuestro automóvil híbrido? Más aún, ¿podrá ser una diferencia de precio lo suficientemente relevante como para que busquemos un coche con las baterías más capaces y eventualmente, saltar al 100% eléctrico?
Otra comparación curiosa que me apetecía hacer es con el kWh fotovoltaico. ¿Llegará a ser interesante montar un panel en el techo del coche?
He tomado unos datos de partida para hacer los números y me da que el precio del kWh producido en un coche es de casi 60 ptas (360 €/MWh), lo que supone un precio sensiblemente más alto que el precio de la red, que podríamos redondear en 19 ptas/kWh (unos 113 €/MWh). Esto supone que si en vez de comprar el combustible, recargamos las baterías desde la red nos ahorramos 77 céntimos por cada litro que sustituyamos.
Otra curiosa comparación es que las 60 ptas se acercan al precio de la prima fotovoltaica (66 ptas/kWh), así que podríamos pensar que en breve sería rentable económicamente instalar paneles fotovoltaicos en los techos de los coches; creo que andaríamos despistados. Tened en cuenta que un panel en un techo de un coche está muy lejos del rendimiento energético de una instalación convencional, ya que no tiene la orientación óptima y no siempre va a estar en una zona iluminada. Aunque quizás en algunos vehículos de alta gama o de usos especiales donde la autonomía sea clave puedan llegar a verse.
Mi predicción (de la que seguro que me tendré que retractar en el futuro): en el momento en el que los coches híbridos incorporen kits de recarga de baterías a partir de la red eléctrica reduciremos mucho el consumo de combustibles y daremos un salto definitivo hacia un trasporte más electrificado.
Y la pregunta del millón... ¿cómo encaja en este contexto la economía del hidrógeno y las pilas de combustible? ¿Qué papel van a jugar las compañías productoras y distribuidoras de derivados del petróleo para el transporte? ¿y las eléctricas?
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Anexo. Cálculos
Datos de partida:
Rendimiento eléctrico del motor-alternador: 35%
Precio del combustible: 1,130 €/litro
Poder Calorífico: 10.500 kcal/kg
Densidad: 750 kg/m3
Precio MWh en red: 113€; 18,8 ptas (coste marginal del kWh incluidos impuestos) El precio en el pool puede rondar los 50 €/MWh
Resultados
Precio resultante de la electricidad: 352,52 €/MWh ; 58,65 pta/kWh
Energía producida por 1 litro de combustible: 3,21 kWh
Ahorro si producimos esa energía desde la red: 0,77 €
La nueva quiniela del nuevo culebrón empresarial energético
¿Os acordáis del artículo que publiqué sobre el interés de EDF en entrar en el mercado español?
Quedó en una resolución judicial que obligaba a EDF a publicar sus intenciones sobre Iberdrola. A lo que simplemente dijo que no tenía que decir nada salvo que estaba interesado en entrar en España.
Bueno, ahora las quinielas van por una fusión Iberdrola-Gas Natural, a cuyo "exceso de activos" (por razones de competencia) optaría Unión Fenosa, que se quedaría en manos de ACS. Para facilitar la operación ACS vendería su 10% de Iberdrola a La Caixa y Repsol, máximos accionistas de Gas Natural.
¿Dónde queda ahora EDF? Pues no aparece... y creo que intentará mover ficha o se la estarán buscando.
Por de pronto, según parece ya se han reunido (cena, dicen los mentideros económicos) los presidentes de Iberdrola, La Caixa y Repsol. Y hay prevista una reunión con el ministro de economía, Pedro Solbes, ya que la fusión entre Iberdrola y Gas Natural necesita visto bueno del gobierno por razones de competencia. Y parece que lo ven bien o, al menos, mejor que la quiniela que dejaba a Iberdrola, fragmentada, en manos de EDF.
El culebrón sigue... ¿a que es más divertido que el de Endesa?
Ecologistas vs CSN: la batalla de Ascó
Tras la importante polémica que se suscitó hace un tiempo por un incidente sucedido en la Central Nuclear de Vandellós, provocado por un problema en el sistema de refrigeración, quedó claro que la relación entre los grupos ecologistas y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) no iba a ser muy buena.
No voy a recordar aquella polémica con petición incluida, por parte de los ecologistas, de dimisión de la presidenta del CSN, porque ya tenemos nuevo campo de batalla: la Central Nuclear de Ascó.
El punto de partida es un nuevo incidente, cuyo origen está en una ¿incorrecta? manipulación de material durante la recarga de la central, en noviembre de 2007. Una pequeña parte de contaminación accedió al sistema de ventilación cuando pasó de modo emergencia (que incluye un filtro de alta eficiencia) a modo normal (que no lo incluye) y a partir de ahí al exterior, siempre dentro de la parcela de la central. Parece ser que ahí fue cuando se detectó la fuga, ya en marzo de 2008, pero anteriormente ya se había detectado (y actuado, supuestamente) en los conductos de ventilación.
¿Cuándo sale a la luz pública? Pues depende y aquí está la polémica. El CSN ha estado publicando reseñas de sucesos notificables, de los que nadie parece hacerse eco (¿quizás porque no entienden o no son conscientes de la relevancia?) hasta que se detectan las partículas radiactivas en el exterior y el CSN, supongo que por su importancia, pasa a publicar una nota de prensa. Y el mismo día, Greenpeace y Ecologistas en Acción, publican las suyas. No lo puedo asegurar al 100%, pero mis sospechas van a que la del CSN fue la primera y que los ecologistas se enteraron por ella. Y sin embargo, estos exigen explicaciones al CSN y le acusan de ocultación de información y minimizar el suceso como si ellos hubiesen destapado el "escándalo". Y eso, aunque el CSN publica una segunda nota de prensa ampliación de la información donde confirma que descartan categóricamente el riesgo radiológico en Tarragona. Más aún, se convoca una comparecencia en el Congreso, que es a quién, oficialmente, tienen que rendir cuentas. No sé nada de esta comparecencia... lo siento
Lo último... noticia de hoy: el CSN ha elevado la gravedad del suceso de nivel 1 (anomalía) a 2 (incidente) por inadecuado control del material radiactivo y por proporcionar información incompleta y deficiente al CSN. Habrá nueva comparecencia ante el Congreso. En cualquier caso, cabe resaltar un párrafo:
El impacto radiológico que se deriva de estos nuevos datos sigue siendo muy poco significativo para la población en el entorno de la central. De acuerdo con las nuevas estimaciones, el impacto sobre las personas que han trabajado en la instalación se encuentra, en términos de dosis, por debajo de los límites legales.
Así que, a priori, todos tranquilos. ¿Todos? Pues no... Por supuesto, nueva nota de prensa de Greenpeace: operación irresponsable de las centrales que justifican la paralización nuclear y dedo acusador al CSN, que "ahora reconoce". ¿Realmente ha sido así? ¿o es que las investigaciones llevan su tiempo? No sé por qué, me parece que ha sido lo segundo, pero es una apreciación personal.
Y por último, el CSN es, por ley, el organismo independiente competente de velar por la seguridad en las instalaciones nucleares (y no sólo las centrales) y rinde cuentas al Congreso, que nombra a las personas que lo dirigen (nos lo recuerdan en Ciencia y Tecnología Nuclear).
De todo esto me permito hacer varias reflexiones:
- ¿Hasta qué punto pueden acusar los ecologistas de ocultación de información al CSN si ha sido por él que se han enterado del suceso? ¿Qué código ético les regula cuando actúan de esta forma? A mi me suena a manipulación o, al menos, a desinformación.
- La política de comunicación del CSN no puede ser buena cuando su misma información que ellos hacen pública puede ser utilizada para acusarles de opacidad, es decir... como si otros, la diesen antes. Algo están haciendo mal, porque -si me permitís el ejemplo- hacer pública una información no es poner un cartel minúsculo en una calle en la que no pasa nadie, por muy pública que sea la calle. Consiste en garantizar que puede llegar al conjunto de la ciudadanía de una forma adecuada. Por lo menos, el servicio de noticias de la web podrían tener RSS.
Los organismos independientes, no sólo tienen que serlos, sino también parecerlos y ya sea por méritos propios o por desinformación de otros, el CSN es sospechoso -por lo menos para algunos- de estar alineado con la industria nuclear; de ser parte. ¿Cómo puede un grupo ecologistas, que sin duda es parte -por cuanto tienen por objetivo el cierre de las nucleares- pueden parecer más objetivas e independientes que el propio organismo independiente legalmente constituido para controlarlas?
Los grupos ecologistas pueden tener una gran labor social en temas ambientales, en general y en temas nucleares, en particular: movilización/denuncia e información/difusión. Pueden ser una buena herramienta ciudadana para que los controlos ambientales no se relajen y para que la información fluya a la población y garanticar que sea verdaderamente pública. Pero como decía un gran héroe, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Y no creo que lo estén haciendo, si me permiten la crítica.
Y como bonus track... la entrevista que en Ciencia y Tecnología Nuclear han hecho a la Dirección de la Central de Ascó (antes de la reclasificación del suceso, por cierto)
La batalla de Ascó continúa
El director de la Central nuclear de Ascó ha sido destituido (El Mundo, 20minutos, Público).
Se nombra nuevo director de la Central de Ascó al, hasta hoy, director de la Central de Vandellós, al que le asignan la "responsabilidad de proceso investigador del suceso de emisión de partículas detectado en la Central". Y aprovechando, de paso también acuerdan el cese del Jefe del Servicio de Protección Radiológica. Tenéis la comunicación aquí.
Una de las preguntas del millón y por eso titulaba el anterior post de esa forma... ¿el malo de esta película tiene que ser el CSN? La otra es la que me hacen en los comentarios ¿fue primero Greenpeace o el CSN quien sacó a la luz la noticia?
No al trasvase vs Agua para todos
¿Es el agua del mini-trasvase sólo para beber? Sí y no.
Puede que todas y cada una de las moléculas de agua de este trasvase vayan únicamente para beber, pero ¿por qué se necesita? Porque no les llega el agua, ya sea por tener poca agua o por demasiado consumo.
Sin embargo, todo el consumo actual (sin mini-trasvase) no es únicamente para bebida, también para otros usos diferentes. Quizás, si no hubiese esos usos, entonces no habría necesidad de mini-trasvase. Ergo... el mini-trasvase sirve indirectamente para otros usos diferentes a beber.
¿Y comer? Porque claro, tan fundamental es beber como comer... aquí entra la agricultura y por extensión otros usos que nos dan el dinero para que podamos pagar el supermercado, la hipoteca, etc. Y no estoy hablando de regar campos de golf.
Algo me dice que no es lo mismo este mini-trasvase temporal que el macro-transvase desde el Ebro hasta Almería. El diario Público, afín al Gobierno, se ha preocupado de recordárnoslo. Pero el cambio de discurso es complicado cuando se hace política con la frase simple: "No al trasvase"... o "Agua para todos".
El agua, como la energía es un recurso complejo: básico para el desarrollo de las sociedades, asumido en los países modernos, por cuanto creemos que debemos y podemos tenerlo sin problemas, pero escaso y por lo tanto gestionar su derecho es complicado.
¿De quién es el agua? No es de una comunidad, ni de un país... me enseñaron a mí que es de la cuenca. ¿Se estará cambiando el concepto de propiedad del agua? A lo mejor los nuevos conceptos nacionales e identitarios no se articulan alrededor de una identidad cultural o lingüística, sino alrededor de la disponibilidad de recursos como el agua: la nación del Ebro, la nación del Guadalquivir...
P.D. Me picó un artículo de M@k, al que le empecé a poner un comentario que ha terminado en articulillo en mi blog.
La tarifa nocturna
Tomado de un artículo de la edición en papel del diario Expansión del pasado viernes:
La tarifa nocturna es un tipo de contrato que en España se introdujo en 1983, y que suponía descuentos de hasta el 50% en la factura eléctrica si el consumo se hacía fundamentalmente por las noches.
En un intento de reducir los fuertes picos de demanda de consumo eléctrico que había durante el día, y los consiguientes problemas de abastecimiento que se creaban en algunas horas punta, se llevó a cabo una importante campaña por parte del Gobierno y las eléctricas para promocionar el consumo nocturno. La tarifa nocturna, que terminaron contratando un millón de usuarios, dio lugar a un importante cambio en el patrón de consumo, e incluso a una fuerte transformación interna del hogar. Por ejemplo, proliferaron los acumuladores de calor, un sistema de calefacción que se alimentaba eléctricamente por la noche y radiaba el calor a lo largo de todo el día. Aunque la desaparición de la tarifa nocturna era un hecho anunciado desde hacía un año, cuando se introdujeron ciertas modificaciones normativas para facilitar una transición ordenada, es ahora cuando está provocando fuertes protestas sociales (...) La normativa, elaborada en la anterior legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, establecía como fecha tope para la desaparición de la tarifa nocturna, y su sustitución por un esquema denominado de “discriminación horaria”, o “DH”, el día 1 de julio de este año. El problema no es sólo el cambio de estructura de tarifa (más o menos perjudicial para el usuario dependiendo de su consumo). El gran problema es cómo se hace el cambio de contrato. Desde la Omic, y desde la patronal eléctrica, UNESA, reconocen que hay una laguna legal sobre cómo se costea esa transición.
Según la Omic, algunas eléctricas están cambiando unilateralmente los contratos, con escasa o nula información al consumidor. Según las eléctricas, el grueso de usuarios de tarifa nocturna sigue en ella.
Para una eléctrica, el cambio de una tarifa a otra no es un mero trámite administrativo. Como la nueva tarifa supone retoques en la potencia contratada, también conlleva ajustes técnicos en la instalación del cliente, que generan un coste.
Desde UNESA se explica que este coste no se está trasladando al usuario, y como patronal se plantean reclamar al Gobierno por un gasto que es sobrevenido. UNESA explica que la decisión del Ministerio de Industria de modificar la tarifa nocturna fue tomada sin consultar. Aunque en UNESA reconocen que el nuevo esquema puede tener ciertas ventajas (más horas valle y por tanto más capacidad de modular la demanda y ajustar los picos), comentan que la transición de un modelo a otro ha sido mal gestionado por el Gobierno. La tarifa DH, que en principio tiene ventajas para el usuario, según las eléctricas, no se ha explicado bien, de manera que se ha creado una gran protesta social. Ese millón de contratos de tarifa nocturna suponen un 5% de todos los clientes domésticos.
(...)
Con buen criterio, me sugirieron que escribiese sobre la tarifa nocturna pero, aunque conozco un poco el problema derivado de su eliminación, no conocía los detalles como para escribir un post, así que os pongo este artículo que me ha parecido muy interesante.
Resurrección y muerte de la energía nuclear
Si estuviésemos en Semana Santa, hablaríamos de "muerte y resurrección", pero no, en esta ocasión y para la energía nuclear el orden se inverte: durante el proceso de reanimación (¿resurrección?) de la energía nuclear en España, una serie de acontecimientos podrían haber dado el golpe mortal a esta fuente de energía.
Todo hay que decirlo, a escala mundial la energía nuclear está lejos de estar muerta. Quizás no viva un momento dorado, pero sigue muy viva. En España, la generación de ingenieros y técnicos que guardan el conocimiento sobre la construcción de estas centrales está empezando a desaparecer y el sector se pregunta si nos lamentaremos haber dejado jubilar y morir ese conocimiento.
Varias circunstancias han supuesto el esperado (para unos) y desastroso (para otros) resurgimiento de la energía nuclear: un precio del petróleo en alza y el cambio climático como gran (¿único?) problema medioambiental han supuesto que la energía nuclear entre en juego de nuevo. En España, J.L. Rodríguez Zapatero, ganador de las elecciones generales del año 2004, llevaba en el programa electoral la eliminación progresiva de la energía nuclear. Pero la falta de la concrección deseada por las asociaciones ecologistas, la nueva situación muncial (cambio climático y precio del petróleo) hacía sospechar que ese compromiso electoral podría caerse del programa. ¿Estaríamos volviendo a una resurrección de la energía nuclear en España? Incluso se veían encuestas en medios digitales de signo opuesto (El mundo y El País) que mostraban un posible cambio de percepción por parte de la población.
Sin embargo, una serie de acontecimientos han dado un golpe (¿de gracia?) a esta tecnología.
Empecemos por lo primero: la crisis hipotecaria/bancaria. ¿Y qué tiene que ver esto? Pues a lo mejor nada, que yo no soy economista, pero lo que me ha quedado de las explicaciones que encuentro sobre la crisis es que se trata, fundamentalmente, de una crisis de financiación, es decir, que cuesta más que nos den un crédito tanto a particulares como a empresas. Bien, pues uno de los obstáculos que tiene una inversión en una central nuclear es su coste inicial (muy grande) y el tiempo que empiezas a amortizarlo (posiblemente estemos hablando de 3-4 años de construcción). Esto implican importantes costes financieros y la necesidad de disponer de ese dinero (ya sea fondos propios o prestados) más complicado de conseguir en un mundo enzarzado en una crisis como la actual.
Zapatero volvió a ganar las elecciones, reafirmando su compromiso de eliminación progresiva de la energía nuclear. Si en las elecciones de 2004 podría interpretarse como una promesa para arrancar votos ecologistas, en el 2008 no era necesaria esa estrategia. Ya no es un compromiso que se pueda caer fácilmente, ya que lo tiene internalizado.
Y por último, el suceso de Ascó. Los pronucleares pueden argumentar que siendo uno de los sucesos nucleares más graves, no ha provocado ningún riesgo para las personas y el medio ambiente. Pero la sombra de Chernobil es alargada sobre todo cuando hay acusaciones de ocultismo de información y visitas colegiales de por medio. Cierto que su reactor RBMK tiene muy poco que ver con los PWR (Ascó) o BWR (Garoña) occidentales, mucho más seguros, así como lo controles administrativos y políticos, pero insisto... la sombra de Chernobil es alargada para el ciudadano común y por lo tanto, un riesgo para el político de turno.
¿Habrán sido estos últimos años de resurrección nuclear los últimos coleteos de una tecnología en decadencia? ¿O será, por el contrario, esta cadena de sucesos aciagos un obstáculo salvable ante la inevitable vuelta de la energía nuclear en España?
Dos aspectos marcarán la respuesta: la necesidad y las alternativas. Y el tiempo será el juez que dictará sentencia.



